Patrimonio
Luz para su rostro.
La luz es el elemento que guía nuestra fe y el reflejo de nuestra devoción hacia ella. Por ello, tenemos el compromiso de renovar la candelería del trono.
El gran proyecto común.
Es el momento de pasar del deseo a la acción. Es el momento de empezar a trabajar por su nuevo trono demostrando el amor de un barrio por su Madre.
Este arduo camino se articulará a través de:
- Comisión de trabajo: creación de un grupo especializado para la supervisión del diseño artístico y estructural.
2. Eventos de hermandad: calendario de actos benéficos y culturales destinados exclusivamente a la financiación del proyecto.
3. Participación del hermano/a: canales abiertos para que cada miembro se sienta parte activa de este proyecto.
Cuidar nuestro mayor tesoro.
No es solo una tarea técnica, es un deber moral y una muestra de amor hacia quienes son el centro de nuestras vidas, así pues vamos a realizar un análisis científico y técnico del estado de nuestros titulares.
Dignidad para su caminar.
El trono es el altar itinerante donde Dios y su madre recorren nuestras calles, por ello, queremos mejorar artísticamente y solucionar los posibles problemas estructurales de ambos tronos.
Patrimonio vivo y eterno.
Nos comprometemos a una labor constante de mantenimiento, restauración y puesta en valor de los enseres de la hermandad, como la cruz guía o el arco de campana del trono del señor.
Arte que nace en la Hermandad.
Impulsaremos el taller de bordado de la hermandad para la creación de piezas propias que enriquezcan nuestro patrimonio con identidad, devoción y excelencia artística. Cada obra será fruto del esfuerzo común, concebida para engrandecer el culto a nuestros titulares.